Ficha de partido: 05.12.1982: Valencia CF 4 - 1 UD Salamanca

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
4 - 1
UD Salamanca
UD Salamanca

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Mario KempesAsist: Miguel Tendillo
14'
Enrique
27'
Salvador Ribes
38'
Corchado
43'
Descanso
45'
SatrústeguiAbajo
45'
Daniel SolsonaAsist: Roberto Fernández
49'
Brizzola
51'
Santiago IdígorasDarío Felman
66'
Fernando GinerÁngel Castellanos
75'
Pérez AguerriBezares
75'
Santiago IdígorasAsist: Mario Kempes
80'
Fernando Giner
88'
Roberto Fernández
89'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia (Valencia) 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: UD Salamanca

Records vs UD Salamanca

Máximo goleador: Mario Kempes (7 goles)
Goleador rival: Pauleta (3 goles)
Mayor victoria: 3 - 0 (05.10.1980)
Mayor derrota: 0 - 6 (12.04.1998)
Más repetido: 1-0 (7 veces)

Crónica

Tarde de buena temperatura y con escasa asistencia de público, menos de media entrada. Dirigió el partido el colegiado balear Rierra Morro, que tuvo una actuación defieciente, perjudicando al Salamanca al «comerse» materialmente un clamoroso penalty cometido por Castellanos sobre Satrústegui en el minuto dos de la segunda parte y que a continuación determinó, en la réplica valencianista, el segundo tanto.

Goles: 1-0, minuto 15. Jugada entre Carrete y Tendillo que culmina Kempes. Los jugadores del Salamanca estimaron que se había cometido fuera de juego en esta jugada si bien el árbitro no atendió sus indicaciones y amonestó al capitán Enrique, por la reiteración en sus protestas. 2-0, minuto 48. Tras haber omitido el árbitro el penalty que Castellanos cometió contra Satrustegui, se origina un rapidísimo avance del Valencia, con remate final de Solsona a gol. 2-1, minuto 57. Avance rápido del Salamanca, que resuelve Brizzola enviando, la pelota a la red. 3-1, minuto 76. Kempes adelanta el balón a Idígoras quien bate al meta en su salida. 4-1, minuto 87. Combinación entre Idígoras y Roberto que remata éste formidablemente a la red.

Hay que verlo para creerlo. Este Valencia que en la Liga apenas levanta cabeza ha conseguido hoy una goleada que, por sí sola, parecería acreditar una rehabilitación plena. Sin embargo hay que puntualizar que el juego realizado no se corresponde con el resultado, pues éste ha sido muchísimo más generoso de lo que el juego practicado por el equipo de casa y también por el Salamanca, en la primera parte, hacía esperar. En esta primera mitad el Valencia logró un gol por mediación de Kempes, gol que fue discutido por los jugadores salmantinos que apreciaron falta en la jugada. Fue aburrido, monótono y de escasísima calidad.

Sin embargo, en la segunda mitad, el juego varió radicalmente, en buena parte tal vez por la presentación de Satrústegui como delantero centro del Salamanca, sustituyendo al apático y pasivo Abajo, y los visitantes se lanzaron desde el primer momento al ataque. Hubo una jugada decisiva a los dos minutos, porque Satrústegui fue objeto de un clarísimo penalty por parte de Castellanos, que el árbitro se tragó, y en la jugada siguiente, Solsona conseguía el gol que daba tranquilidad.

Pero sin embargo, esa tranquilidad duró muy poco, porque el Salamanca sacando un fútbol que ni remotamente podía sospecharse en él dada su deficiente actuación de la primera parte, se erigió en franco dominador de lá situación y localizó casi de manera continua el juego en las cercanías del área de penalty valencianista. Dentro de ese período marcó el Salamanca su único gol, en una jugada confusa pero en la que mostró la combatividad y la tenacidad con que buscaba el tanto. A raíz de aquí hubo asi como veinte minutos en que el Valencia anduvo por completo a la deriva, era un equipo desconcertado y nervioso que no conseguía enderezarse y que era materialmente superado por el animoso adversario.

Así, menudearon las aproximaciones salmantinas al área de penalty y sus remates a gol. El Salamanca, que en la primera mitad no había tirado a puerta ni una sola vez, ahora bombardeó durante un rato la portería de Bermell, creando numerosos peligros, y así se mantuvo hasta que se produjo el tercer tanto valencianista, marcado hábilmente por Idígoras, que ya restableció una tranquilidad que estaba perdida para el Valencia y también para su público, que ya había exteriorizado su disgusto hacia el equipo blanco. Con el 3-1 el Valencia se serenó y dominó un poco más, y con el 4-1, marcado brillantemente por Roberto a tres minutos del final, se acreditó la tercera victoria en la Liga.