Ficha de partido: 02.09.2007: UD Almería 1 - 2 Valencia CF

Ficha de partido

UD Almería
UD Almería
1 - 2
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Soriano
33'
Descanso
45'
Fernando MorientesAsist: Rubén Baraja
46'
PulidoAcasiete
46'
Rubén Baraja
47'
David Albelda
56'
Carlos MarchenaRubén Baraja
59'
Negredo
62'
Carlos Marchena
63'
UcheJuanma Ortiz
64'
Fernando Morientes
70'
Crusat
75'
Javier ArizmendiJuan Mata
76'
Felipe MeloSoriano
78'
Emiliano MorettiAsist: Javier Arizmendi
80'
Felipe Melo
87'
Manuel FernandesFernando Morientes
89'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Juegos Mediterráneos
Aforo: 22.000 espectadores
Ubicación: Almería / España 
Inauguración: 2004

Rival: UD Almería

Records vs UD Almería

Máximo goleador: David Villa (4 goles)
Goleador rival: Negredo (4 goles)
Más partidos: Juan Mata (8 partidos)
Mayor victoria: 3 - 0 (25.10.2009)
Mayor derrota: 0 - 1 (27.01.2008)
Más repetido: 3-2 (3 veces)

Crónica

El Valencia sumó sus primeros puntos en la Liga, pero la victoria en Almería dejó mal sabor de boca por la forma en que se produjo. El equipo volvió a jugar mal, fue dominado por un rival menor y se salvó con un gol de Moretti en la recta final. El primer tanto de los de Quique lo había hecho Morientes (1-2).

Emiliano Moretti, a diez minutos del final, salvó los muebles. El Valencia consiguió ayer un triunfo de mentirijillas. Una victoria de la que dentro de unos meses sólo se recordará que aportó tres puntos que sirvieron para dar tranquilidad, pero que hoy por hoy dice muy poco. Se puede tildar de milagro lo ocurrido en Almería. Más que del triunfo, hay que hablar de los deméritos de la defensa del Almería y de la fortuna que tuvo el Valencia para remontar el gol adverso, para abrir su casillero de victorias y para poner tranquilidad en el inicio de una semana que, por el parón liguero, es propicia para análisis... Y cuando se habla de análisis, los buenos resultados sirven para neutralizar las críticas. Ya lo dice el refrán. Los palos, con pan, son menos. Y para un Valencia tan apático y conservador como el de ayer, los tres puntos son el mejor de los premios posibles.

El partido fue muy extraño. En el primer tiempo uno no hacía más que pensar en lo que había anticipado uno y otro entrenador. Del mismo modo que cuando Unai Emery afirmó que el Valencia era como un “victorino” resultaba fácil imaginar que se refería a la ralea y casta del equipo de Quique, cuando el entrenador blanquinegro pronosticó que en Almería se iba a ver un partido terrorífico, no quedaba duda de que estaba aludiendo a la intensidad del juego que se esperaba. ¿Verdad? Pues, no. Pura poesía. Ni una cosa ni otra. En el primer tiempo el Valencia fue lo más diametralmente opuesto a lo que se puede imaginar que es un equipo que se le compara con la casta de la ganadería de Victorino Martín. El equipo de Quique fue manso. Y en cuanto a lo de partido terrorífico... Pues sí, estaba siendo un encuentro espantoso y aterrador... para los sufridos espectadores.

El Almería es un equipo sin más pretensiones que el entusiasmo y la entrega generosa de sus jugadores. Un equipo recién ascendido que en su debut en Riazor sacó los colores al equipo gallego con un contundente 0-3. Ayer, durante el primer tiempo, también puso el rubor en el rostro de los valencianistas, un grupo desdibujado, aparentemente sin ideas, que no inquietó una sola vez la portería rival. Y tal como advirtió Quique, no valen las excusas de que el equipo llegó a tierras andaluzas con la plantilla mermada por las ausencias de Villa, Joaquín, Vicente y compañía. La plantilla es suficientemente amplia como para estar echando de menos a uno u otro. Los de Unai Emery, arropados por un público incondicional, llevaron la iniciativa, jugaron con más intención y estuvieron en clara disposición de adelantarse en el marcador. ¡Menuda jugada y remate de Corona! Qué driblings y qué chutazo. El balón dio en el travesaño y providencialmente botó fuera de línea!

El Valencia, nada. Una sombra. Cuando el que ha de hacer de motor no funciona, el equipo se resiente. De poco sirvió que Silva, el segundo punta, se ofreciera llegando hasta la línea de medios, porque luego Morientes estaba arriba totalmente sólo, perfectamente marcado por la pareja de centrales. El fútbol de los valencianistas se limitó a repetidos lanzamientos largos en busca del punta y de que sonara la flauta. El gol de Morientes, antes de que el reloj señalara el primer minuto de la segunda parte fue el mejor premio al que podía aspirar el Valencia para tratar de meterse en faena, y por contra el peor castigo para un equipo, el Almería, que había hecho todo el gasto y puesto el mayor mérito.

Quique entonces dio descanso a un desacertado Baraja para que Marchena fortaleciera la línea de medios. Un cambio aparentemente conservador... Pero la alegría blanquinegra duró apenas. Antes del cuarto de hora Negredo hizo el empate para decepción de los valencianistas y euforia de un público enfervorecido. Desde ese momento el Valencia dio la imagen de conformismo ante la presión del rival. Parecía tener bastante, aunque Moretti, al culminar una jugada de estrategia, consiguió el tanto que iba a ser el de la victoria final. El equipo que dirige Quique tenía todo a favor, pero se echó atrás y acabó pidiendo la hora, como demuestran las repetidas pérdidas de tiempo y el debut del portugués Manuel Fernandes, que jugó el minuto final en el puesto de Morientes.