Ficha de partido: 27.11.2002: Valencia CF 1 - 1 AFC Ajax

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
1 - 1
AFC Ajax
AFC Ajax

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Chivu
19'
David Albelda
34'
Mido
34'
Descanso
45'
IbrahimovicLitmanen
59'
Juan SánchezMiguel Ángel Mista
66'
De JongPienaar
70'
Fabio AurelioAmedeo Carboni
73'
De Jong
75'
Galasek
76'
Gonzalo De los SantosDavid Albelda
82'
BoukhariMido
83'
Ibrahimovic
87'
Miguel Ángel AnguloAsist: Gonzalo De los Santos
91'
Final del partido
92'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia (Valencia) 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: AFC Ajax

Records vs AFC Ajax

Máximo goleador: Emilio Fenoll (1 goles)
Goleador rival: Ronald de Boer (1 goles)
Mayor victoria: 3 - 1 (23.08.1989)
Mayor derrota: Ninguna
Más repetido: 1-1 (2 veces)

Crónica

Si existe algún supersticioso en Valencia motivos tendrá para agravar su obsesión tras el empate con el que el Valencia y Ajax comenzaron la segunda fase de la Champions. Un portero vestido de amarillo llamado Didulica paró todo a su equipo salvo el decimotercer disparo entre sus tres palos. Un gol de Angulo que igualaba el que minutos antes había enmudecido Mestalla. Y es que tras el asedio de todo el partido, el Valencia celebró el empate como un mal menor.

El Valencia hizo todo para ganar al equipo holandés. Rafa Benítez no tendrá más que felicitar a su equipo y saber que el fútbol no siempre premia en un partido al equipo que más lo merece. La liguilla, sí. Y a eso deben asirse el técnico madrileño y sus hombres después de jugar un enorme partido ante el Ajax. Los números no engañan y el Valencia disparó hasta en 24 ocasiones a la portería contraria. Trece de ellas entre los tres palos y muchas veces en ventaja ante un Didulica, que se hartó a sacar balones de las formas más inverosímiles.

Y es que supersticiones aparte, el Valencia hizo bien su trabajo. El balón fue suyo durante los noventa minutos. Empujó a un Ajax, al que no quedó más remedio que cerrarse atrás y capear el temporal. La calidad, no obstante, de los holandeses ya avisaba de que si el Valencia no marcaba ellos tendrían sus ocasiones a la contra. Y eso fue lo que ocurrió. Pero hasta llegar el gol de Ibrahimovic, un jugador que Koeman reservó para los últimos minutos, el partido tuvo para mucho. Y casi todo por parte del Valencia.

Vicente se hartó de entrar por su banda, Baraja de llegar, Carew de rematar, Angulo de asistir y robar, Mista de crear espacios,... Todos hacían su trabajo para que el gol llegara, pero Didulica también lo hacía para evitarlo. Chivu, además, era el mejor aliado para el meta australiano. Cuando no llegaba él, aparecía el rumano. Ocasiones hubo de todos los colores y faltas al borde del área se sucedieron, porque nunca el Ajax tuvo que defenderse tanto en un terreno de juego. Siete u ocho jugadores en el área en cada jugada de ataque. Sensación de peligro, pero eso sí siempre presente la amenaza de que una contra mandaría al limbo el esfuerzo valencianista y premiaría a lo injusto de un deporte donde no mandan méritos sino goles.

Y ocurrió. Ibrahimovic, a dos minutos para el final y tras dos avisos, dejaba helado Mestalla. Un gol que tras lo acontecido hubiera hundido a cualquier equipo y ahí el mérito más grande del Valencia. Más que todas sus ocasiones, más que todo su juego, más que toda su voluntad. Recomponerse como lo hizo está al alcance de muy pocos. Tuvo fuerzas para que el disparo número trece tuviera por fin el abrazo de la red y la recompensa de un punto tan importante como injusto. La justicia hubiera deparado los tres, pero el fútbol no sabe de balanzas.