Ficha de partido: 05.03.2011: RCD Mallorca 1 - 2 Valencia CF

Ficha de partido

RCD Mallorca
RCD Mallorca
1 - 2
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Ramis (Pen.)
30'
Pablo HernándezAsist: Aritz Aduriz
32'
Descanso
45'
Pablo HernándezAsist: Jonas Gonçalves
57'
AkiPereira
67'
Joaquín SánchezJonas Gonçalves
70'
Webó
73'
Ramis
74'
Vicente RodríguezJuan Mata
81'
TejeraMartí
83'
Joao VíctorDe Guzmán
85'
David AlbeldaÉver Banega
87'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Iberostar Estadi
Aforo: 23.142 espectadores
Ubicación: Palma de Mallorca (Baleares) 
Inauguración: 1999

Rival: RCD Mallorca

Records vs RCD Mallorca

Máximo goleador: Silvestre Igoa (7 goles)
Goleador rival: Castro (3 goles)
Mayor victoria: 8 - 0 (07.05.1950)
Mayor derrota: 0 - 4 (19.02.1961)
Más repetido: 1-0 (10 veces)

Crónica

Unai Emery tenía una espina en tono bermellón clavada desde la visita del Mallorca a Mestalla. Entonces, Laudrup le ganó con la pizarra en su casa. Sacó los colores a los blanquinegros en un mal encuentro «che», pese al penalti inexistente del que disfrutó el cuadro balear. Una derrota dura en casa, que abrió una herida profunda.

Al Valencia, pese a que los resultados le han acompañado, se le escapaba el alma por esa herida. El sábado, los valencianistas devolvían la visita. Era otro equipo al de aquella noche en la capital del Turia. Bien armados en todas las líneas. Serios en defensa. E intensos durante todo el partido.

La propia autoexigencia que tuvo Pablo Hernández el miércoles ante el Barcelona, la mantuvo el interior internacional en la visita a la isla. Fue Pablo el que sacó la espina a Emery. Dos buenas alianzas con Aduriz, primero, y Jonas, después, permitieron al futbolista del Valencia dar forma a la remontada tras el gol de penalti de Ramis. Puntos de sutura para mantener la tercera posición de la Liga, convencer con la propuesta futbolística, y coger moral de cara al encuentro decisivo del próximo miércoles para continuar vivos en la Liga de Campeones ante el Schalke de Raúl.

El triunfo valencianista se fraguó con un partido en el que la pegada de un «secundario» como Pablo fue fundamental como también las intervenciones de Guaita. El Mallorca planteó igualmente un partido intenso y serio. La suma de las imágenes de ambos equipos permitieron ver un partido entretenido, por momentos emocionante. El cuadro balear no le perdió nunca la cara al duelo y tuvo sus oportunidades para haber empatado, pero en esos intentos se encontró con el meta valenciano, que sigue creciendo jornada tras jornada.

Llegó muy serio el conjunto de Unai Emery al estadio Iberostar. Después de las buenas sensaciones que dejaron los valencianistas ante el Barcelona, al que plantaron cara, la consigna era no bajar el nivel marcado. No mostrar caras opuestas. Hecho que ya había sucedido en otras ocasiones. El vasco dio descansos pensando en el crucial duelo del miércoles ante el Schalke en la «Champions», y los cambios estuvieron a la altura en el primer acto. Mallorquines y valencianos regalaron un primer acto entretenido. Solventes atrás. Correosos en el medio.

Y vivos en ataque. En esto último, los «che» sí estuvieron más eléctricos con Aduriz, Jonas, Mata y Pablo. Disfrutaron de oportunidades para adelantarse, pero fue Ramis el que marcó para los baleares, aprovechando un lanzamiento de penalti, que Ricardo Costa cometió sobre Webó. Un minuto después el marcador volvió a reflejar el empate (1-1) con un tanto de Pablo, que recogía una dejada de Aduriz.

El Mallorca supo morder
La segunda parte comenzó tan emocionante y con alternativas como en el último tramo de la primera. A Guaita le tocó aparecer par marcarse una parada marca de la casa, evitando cabezazo de Nsué. Estuvo muy abierto el asunto hasta que Pablo, con asistencia de Jonas, marcó el segundo particular y para un Valencia, que —excepción del encuentro ante el Barça— sí que convenció.

Con todo, el Mallorca, que nunca le perdió la cara al encuentro, quiso vender cara la derrota. De hecho, el marcador quedó absolutamente cerrado con el pitido final, pues los de Laudrup supieron morder para generar ocasiones ante la portería valenciana. Sin embargo, ahí, se tuvieron que estampar con un Guaita, que se ha ido ganando la titularidad aprovechando las lesiones de Moyá y César, y que ha cerrado cualquier posibilidad de debate: es titular indiscutible.