Ficha de partido: 21.05.2011: Deportivo Coruña 0 - 2 Valencia CF

Ficha de partido

Dep. Coruña
Dep. Coruña
0 - 2
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Aritz AdurizAsist: Joaquín Sánchez
4'
César Sánchez
25'
Descanso
45'
Tino CostaÉver Banega
61'
XiscoRiki
67'
Jonas GonçalvesJuan Mata
71'
Aritz Aduriz
81'
LassadGuardado
81'
Roberto SoldadoAritz Aduriz
81'
Rubén Pérez
89'
Roberto SoldadoAsist: Joaquín Sánchez
95'
Final del partido
96'

Estadio



Nombre: Riazor
Aforo: 34.600 espectadores
Ubicación: La Coruña / España 
Inauguración: 28/10/1944

Rival: Dep. Coruña

Records vs Dep. Coruña

Máximo goleador: David Villa (10 goles)
Goleador rival: Bebeto (5 goles)
Mayor victoria: 7 - 1 (23.01.1949)
Mayor derrota: 1 - 5 (19.02.1950)
Más repetido: 2-1 (14 veces)

Crónica

­Diecisiete años y una semana después, el fútbol volvió a colocar al Valencia en el lugar equivocado y en el momento menos oportuno. De nuevo ejerció de involuntario verdugo del Deportivo. En la primera ocasión, en 1994, un penalti fallado por Djukic privó al SuperDepor de Arsenio Iglesias, Fran y Bebeto de conquistar su primer título de Liga, creando una rivalidad tan hostil como artificial. Anoche, lo mandó a Segunda división, en un encuentro en el que estuvo correcto y sin alardes, con los goles de Aduriz y Soldado, con dos punzadas al inicio y al final del partido. Un morboso déjà vu, ya que el recuerdo fatalista de la velada del 94 recorrió todo el envite y caló los huesos de un Deportivo mal planificado, atado por los nervios y negado para marcar un gol que le habría salvado del descenso.

Los paralelismos entre ambos partidos eran muy evidentes. El objetivo era muy distinto, pero el vértigo que bloqueaba al conjunto gallego era anoche idéntico. Poco importa que en juego esté un título de Liga o la agónica lucha por escapar del descenso. Como en aquella ocasión, el Valencia se presentaba relajado, sin nada en juego. Esa falta de presión transmitió serenidad a su juego y en muchas fases el orden defensivo que nunca ha encontrado a lo largo de temporada. El pánico ambiental en Riazor aumentó con el tanto, en la primera aproximación valencianista, de Aduriz. El Valencia necesitó muy poco para desbordar a la atenazada defensa local. Por la derecha, Bruno combinó con Joaquín, que centró al punto de penalti donde Aduriz, de primeras y en semierror, remató a gol, engañando a Aranzubia, clavado a contrapié.

Si en aquel penalti errado del 94 los valencianistas, primados por el Barcelona, posterior campeón, no dudaron en celebrarlo con gestos prescindibles que condenaron al Valencia a ser un equipo proscrito en Riazor, el comportamiento ayer fue exquisito. Aduriz no sólo no celebró el tanto, sino que en lances posteriores no protestó ni un claro penalti de Colotto ni tampoco un codazo de Lopo.

El Valencia tenía suficiente con defenderse con orden, con Topal incrustado en defensa como líbero. Al Deportivo se le multiplicaban las pulsaciones cada vez que rebasaba el centro del campo y optaba precipitadamente por aventuras individuales y pelotazos largos que acababan en las manos de César, impecable en las salidas por alto. El único jugador local que templaba los nervios, con su calidad y frío carácter, era Valerón. De las botas del veterano mago canario nació una de las mejores ocasiones deportivistas, al lanzar un pase a Adrián, listo en el desmarque pero atolondrado en el remate, muy alto. En la otra gran ocasión local, un envío por alto peinado por Colotto fue finalmente rematado al poste por Riki y el rechace al que llegó Colotto —en la agenda de Braulio para reforzar la defensa— se marchó desviado. El Valencia, casi sin quererlo, perdonó en dos ocasiones la sentencia, con una vaselina de rosca de Mata y un remate de Joaquín blocado por Aranzubia después de una pared con Alba.

El drama gallego aumentaba por momentos con las noticias procedentes de los transistores y redes sociales, tras los goles del Zaragoza, Getafe y Osasuna. Sólo la victoria del Atlético en Mallorca aliviaba al Deportivo, que seguía a un gol de evitar el descenso.

El Depor aumentaba sus ataques en oleadas, con más corazón que cabeza. Adrián falló su segunda clara oportunidad de la noche y Muñiz Fernández aportó su granito de arena castigando al Valencia con faltitas inocentes en el borde del área que ni Guardado ni Valerón aprovechaban. Para lo demás, apareció la figura, más gigantesca que nunca, de César. El Valencia se conformaba con sobar la pelota en posesiones largas y pases horizontales, sin querer hacer más sangre. A poco que se estirase, el conjunto de Emery causaba estragos. Mata, antes de ser sustituido, rozó el segundo gol tras un fallido despeje de Laure, pero su zurdazo fue repelido por Aranzubia. El meta vasco volvió a ser decisivo para desviar un disparo de Aduriz, que no pudo culminar un contragolpe en el que mareó a su marcador con varios recortes. Lotina quemó las últimas naves, a la heroica, con la entrada de Lassad y Xisco, con Lopo de accidental delantero, pero César evitó de nuevo que se moviera el marcador. Soldado, colocó la puntilla en el mismo minuto, ya en el descuento, y en la misma portería en la que Djukic falló aquel penalti.