El cuerpo técnico del Valencia CF con los trofeos de Liga y UEFA conquistados en la temporada 2003-2004 El Valencia CF cerró la temporada 2003-2004 como la mejor de toda su historia, después de conseguir, por primera vez en 85 años dos titulos en una misma temporada, incorporado a sus vitrinas la sexta Liga, además de añadir a su currículum la Copa de la UEFA. En una intensa temporada, el conjunto de Mestalla fue el mejor en casi todos los apartados en la Liga y supo superar momentos puntuales de flaqueza para alcanzar su segundo campeonato liguero en los tres últimos años.

Los líos con los fichajes encienden a Benítez
Sin embargo, el verano y la pretemporada fueron, una vez más, fuente de conflictos en el club. Benítez se reunió antes de las vacaciones con el cuerpo técnico y el director deportivo, para trazar las líneas maestras de lo que debía ser el Valencia del futuro. El problema vino, como siempre, por la poca solvencia económica. No hay dinero para fichar y para hacerlo hay que vender pero el mercado esta saturado y sin dinero. La plantilla es excesivamente amplia porque todos los cedidos regresan sin aclarar su futuro. La secretaria técnica se pone manos a la obra y va colocando a los descartados y a los jóvenes que se desea que se fogueen.

Se inicia la pretemporada en Suiza y comienzan los problemas, el técnico está nervioso porque no ve que los refuerzos solicitados lleguen. El delantero del Mallorca, Samuel Eto'o, se convierte en el culebrón del verano. Es el jugador deseado, pero finalmente firma por el Barcelona. Kily González, jugador muy querido por la afición, abandona el club de forma traumática, y ficha por el Inter de Milán. No hay lateral derecho nuevo y las incorporaciones de Ricardo Oliveira, Fabián Cannobio y Jorge López encienden a Benítez, que llega a declarar que no sabe nada de todo lo que esta ocurriendo. "Esperaba un sofá y me han traído una lámpara", llega a afirmar el técnico. Para colmo, el Real Madrid intenta fichar a Ayala, que presiona al club de Mestalla para que, finalmente, renueve su contrato.

La gran pitada a Jaime Ortí
La situación es tal, que durante la presentación del equipo en pleno mes de agosto, se produce una pitada histórica al presidente del club, Jaime Ortí, que apenas puede hablar y no puede finalizar su discurso ante la afición en Mestalla. Por mucho que lo intentó, y pese a pedirlo a la grada en varias ocasiones, la hinchada no le dejó hablar. El público se había posicionado claramente a favor del entrenador y en contra de la política de fichajes defendida por el presidente. Se presentaba una temporada muy caliente y llena de incertidumbre.

Una temporada histórica
Sin embargo, un inicio de temporada sensacional lleva al equipo al liderato y a cerrar la primera vuelta como campeón de invierno y con posibilidades en todas las competiciones. La tranquilidad vuelve al club de Mestalla que poco a poco va afianzando su confianza. De nuevo, la seguridad defensiva se convierte en el bastión del Valencia, si bien su aportación ofensiva está a la altura de los mejores, con Mista como máximo goleador nacional.

En la Copa del Rey el Valencia acabó finalmente con la maldición de los equipos de Segunda División B y logró llegar a los cuartos de final, donde se encontró con el Real Madrid. El Valencia estaba en plena forma, pero tras un desafortunado partido de ida en el Bernabéu, el equipo che tuvo que decir adiós a esta competición.

El Valencia no bajó los brazos y seguía pasando eliminatorias en la Copa de la UEFA. Entonces llegó el partido de liga en el Santiago Bernabéu. El Valencia afrontaba el partido con la posibilidad de ser líder. Ayala adelantó al conjunto ché, que ya se veía con la victoria en el bolsillo. Entonces, en el minuto 91, el árbitro, Tristante Oliva, se inventó un inexistente penalty de Marchena sobre Raúl, que dió la vuelta al mundo. El Real Madrid empató y evitó el liderato del Valencia. Al conjunto de Rafa Benítez le costó varias jornadas recuperarse de este golpe, llegando a estar a ocho puntos del liderato. Sin embargo, todo cambió tras la goleada al Deportivo en Valencia. El entrenador lanzó un mensaje de unión hacia el equipo, que respondió con creces ganando los siguientes seis partidos consecutivos y recuperando el liderato que ya no abandonaría hasta el final de la temporada.

El sexto título de Liga
El 9 de Mayo de 2004 pasará a la historia como el día en que el Valencia CF consiguió su sexto título de Liga. Fue, una vez más, en Andalucía. En el estadio Sánchez Pizjuán, el equipo ché derrotó al Sevilla FC por dos goles a cero, y la locura se desató en la ciudad de Valencia. El equipo fue recibido al día siguiente por cientos de miles de aficionados que abarrotaron las calles de la ciudad. Una gran fiesta que terminó en el Camp de Mestalla.

Campeones de la Copa de la UEFA
Diez días más tarde, el 19 de Mayo de 2004, el Valencia pusó el colofón a esta histórica temporada, tras derrotar con todo merecimiento al Olympique de Marsella en la final de la Copa de la UEFA disputada en el estadio Nya Ullevi de Goteborg, Suecia. Toda Europa fue testigo de la grandeza de nuestro club cuando Albelda y Baraja levantaron la Copa de Campeones ante la locura de los miles de aficionados valencianistas que habían realizado un larguísimo viaje para ver coronar a su equipo como campeón de Europa, rompiendo, en cierta manera, la maldición de las finales de París y Milán. De nuevo, los jugadores fueron recibidos como héroes al dia siguiente por cientos de miles de aficionados, que volvían a celebrar eufóricamente un nuevo título tan sólo unos días después.

Celebraciones por todo lo alto
Las celebraciones tuvieron su culminación en Mestalla, el 23 de Mayo de 2004, cuando, al terminar el último partido de liga, Albelda y Baraja recibían la Copa de Campeones de Liga, ante la euforia y alegría de toda la afición valencianista. La fiesta fue enorme, con música, fuegos artificiales y todo tipo de celebraciones. La culminación a una de las mejores temporadas en la larga historia de nuestro Valencia.

La importancia del bloque
A la temporada valencianista no le puede poner pero alguno. Una vez más, su bloque fue lo que le llevó hasta el éxito, aunque es justo reconocer que jugadores como Ayala, Albelda, Vicente, Mista o Cañizares tuvieron una vital importancia en su rendimiento y, tal vez, integren la columna vertebral del equipo de Benítez. Cañizares logró su cuarto trofeo Zamora, y la aparición anotadora de Mista palió el mal endémico que perseguía al Valencia desde hace varios años, la falta del gol. Además, estos títulos de Liga y UEFA se encadenan a una serie de éxitos en los últimos cinco años que revelan que el Valencia vive el mejor momento desde su fundación y así lo demuestra las dos Ligas, la Copa de la UEFA, la Copa del Rey y la Supercopa de España conquistadas desde 1999.


Campeonato Nacional de Liga

La temporada se iniciaba con muchas incertidumbres tras un verano muy caliente en el que la secretaría técnica no había atendido ninguna de las peticiones del entrenador. Muchos jugadores se van cedidos, Kily González es traspasado, pero los fichajes no complacen a los aficionados ni al técnico. El día de la presentación del equipo en Mestalla, Benítez es ovacionado mientras que el presidente del Valencia, Jaime Ortí, es abucheado y apenas puede hablar. Con este clima de tensiones se iniciaba una temporada que acabaría siendo histórica.

Fue un ex equipo de Rafa Benítez, el Valladolid, el primero al que entrenó en Primera y del que fue destituido precisamente tras un partido contra el Valencia, el que que oscureció en parte el debut che en esta Liga 2003-04. Aimar salvó en parte los muebles y la cosa acabó en empate a un gol. Otro ex del técnico, Osasuna, permitió adivinar que los del Turia, tras el irregular año anterior, iban en serio. El 0-1 en Pamplona marcó el punto de inflexión para un equipo que encadenó cuatro victorias seguidas, tres de ellas ante enemigos de la talla de Atlético de Madrid (0-3), Real Madrid (2-0) y Barcelona (0-1).

Especialmente significativo fue el triunfo en Mestalla ante los llamados 'galácticos' del Real Madrid. Tras un partido a cara de perro, el Madrid acabó rebozado por la tierra, gracias a los goles de Mista y Oliveira. Al final, 2-0 y la alegría de todo el valencianismo. El liderato ya se había obtenido una jornada anterior, después de una contundente victoria en el Vicente Calderón (0-3). En el Camp Nou, mientras, las rotaciones empezaban a salirle de maravilla a Rafa Benítez. Ricardo Oliveira se enfundaba la zamarra de titular y marcaba el gol que noqueaba al Barcelona (0-1). Una impresionante trayectoria a la que puso fin el Deportivo en Riazor un par de semanas después. Los de Jabo Irureta se llevaron al partido por 2-1 y hacían sembrar las dudas en el equipo. La Liga no iba a ser un paseo.

Con el Celta no se pudo en casa (2-2), el Racing sorprendió en Mestalla (1-2) y el Murcia también puso las cosas muy dificiles en su campo (2-2). La montaña rusa de una temporada se volvía a cruzar en el camino che tras el partido en La Condomina y, en el siguiente, contra el Zaragoza, su sumaban los tres puntos (3-2). El equipo se aplicó en labores defensivas y sólo tres goles recibidos valieron siete partidos invictos y muchos puntos. Con la victoria en Albacete (0-1) en el último partido de la primera vuelta, el Valencia CF conseguía el título de campeón de invierno, pese a que en el siguiente partido en Valladolid, no se lograba pasar del empate sin goles. Osasuna, en Mestalla, puso fin a la racha (0-1).

Tras los pamplonicas vendría otra ración de platos fuertes. El Valencia se impuso con facilidad al Atlético de Madrid (3-0) una semana antes de uno de los partidos cruciales de la temporada. El equipo ché visitaba el Santiago Bernabéu sabiendo que una victoria le colocaría como líder. El Valencia jugó un partido sensacional y logró adelantarse en el marcador gracias a un gol de cabeza de Ayala. El partido estaba a punto de concluir, cuando el colegiado, Tristante Oliva, señaló un inexistente penalti de Marchena a Raúl en el descuento. Figo no perdonó y la cosa acabó 1-1. El injusto empate dejó tocados a los de Benítez, que cedieron dos partidos seguidos. El Barça ganó en Mestalla (0-1) y el Espanyol, en Montjuïc (2-1).

La Liga se complicaba, puesto que el Real Madrid estaba ya a ocho puntos de distancia y desde la prensa nacional ya casi se les catalogaba como campeones. Pero el equipo, ayudado por los éxitos de la UEFA, sacó fuerzas de flaqueza y se impuso con claridad al Deportivo (3-0). Entonces se inició el despegue. Las victorias empezaron a sucederse al mismo ritmo que aumentaban los batacazos del Madrid. Mientras los merengues decían adiós a la Copa y a la Champions, con su repercusión moral en la Liga, los che encadenaban seis victorias consecutivas hasta recuperar el liderato con una meritoria victoria en Zaragoza (0-1), mientras el Real Madrid era vapuleado por Osasuna en el Bernabéu. Sólo Real Sociedad (2-2) y Athletic (1-1) resistieron la fuerza del Valencia que, pese a estos dos empates, mantuvo el liderato. Menos oposición tuvieron los de Benítez con los dos últimos obstáculos hacia el título. El 2 de Mayo el Valencia derrotaba al Real Betis bajo una intensa lluvia (2-0) y aumentaba su distancia respecto al Real Madrid.

Entonces llegó la jornada definitiva. El 9 de Mayo de 2004 el Valencia disputaba un partido histórico en el Sanchez Pizjuán de Sevilla. Real Madrid y FC Barcelona habían perdido el día anterior frente al Mallorca y el Celta, respectivamente. Una victoria permitiría al Valencia cantar el alirón dos jornadas antes del final de la competición. Al equipo ché no le pudo la presión y realizó un magnífico encuentro en el que se impuso (0-2) con goles de Vicente y Baraja. La alegría se desbordó entre los miles de aficionados que habían viajado hasta la capital hispalense para ver a su equipo proclamarse campeón por sexta vez. Los jugadores lo celebraron por todo lo alto, y al dia siguiente fueron recibidos en la capital del Túria por miles de aficionados que ovacionaron a los jugadores en su pase triunfal a bordo de un autobús descapotable por toda la ciudad. Los festejos se alargaron durante todo el día por la ciudad, el equipo ofreció el título a la Virgen de los Desamparados, y celebró con su afición el triunfo en el balcón del Ayuntamiento, antes de dirigirse a Mestalla, donde más de 50.000 aficionados esperaban ansiosos la celebración del título.

El día 23 de Mayo, tras finalizar el último partido de liga en Mestalla frente al Albacete, el presidente de la Federación Española de Fútbol hizo entrega del la Copa de campeones de Liga al Valencia. Cuando Albelda y Baraja levantaron el trofeo, el sueño se hizo realidad. El Valencia CF había conseguido un doblete por primera vez en la historia y ofrecía a su afición las copas de la Liga y la UEFA en una noche que se prolongó en una multitudinaria fiesta con música, fuegos artificiales y toda clase de celebraciones. Fue la culminación a una temporada inolvidable.

Los goleadores del Valencia esta temporada fueron: Mista (19 goles), Vicente (12 goles), Baraja y Oliveira (8 goles), Aimar y Jorge López (4 goles), Angulo, Marchena, Pellegrino y Rufete (2 goles) y Albelda, Ayala, Canobbio, Xisco, Sánchez y Curro Torres (1 gol).


Copa del Rey

Esta vez la Copa no se convierte en una calvario a las primera de cambio, pero no deja de ser una competición algo maldita. Y es que al Valencia siempre le pasa algo cuando tiene que jugar a único partido y contra el rival más débil. El sorteo depara un rival de Segunda División B como el CD Castellón en la primera ronda, y el choque en el estadio de Castalia, disputado el 22 de Noviembre de 2003, es una gran fiesta con buen fútbol de los locales y algo de desconcierto de los visitantes, hasta que un espectador le lanza al árbitro un objeto tras señalar éste un penalti en contra del Castellón. El colegiado suspende el partido y todo queda en el aire. Restan por jugarse nueve minutos y se disputan a puerta cerrada y con el lanzamiento del penalti a favor del Valencia como inicio de ese mini partido, que tuvo más intensidad y lucha que los 80 minutos que se había disputado antes. Mista lanza el penalti, el portero lo para y el rechace le cae a Baraja que finalmente marca. Eel equipo de Benítez volvió a marcar en un contragolpe con el Castellón volcado.

El Valencia pasa la eliminatoria y el sorteo le favorece claramente en la segunda ronda, al tener que jugar contra el Real Murcia a partido único en Mestalla el 17 de Diciembre. Un partido donde los dos equipos de primera apuestan por no forzar a sus jugadores, por hacer rotaciones y ver como resulta el experimento. Esta vez le sale bien a Benítez que vence por dos tantos a cero al equipo murciano, demostrando que los suplentes del Valencia son mejores que los del conjunto pimentonero. Hasta los goles los marcan dos jugadores poco habituales como Xisco y Garrido aunque lo importante es ver que al menos en lo que se refiere al año 2003 la maldición copera del Valencia se supera. El objetivo de Benítez de estar vivos en las tres competiciones a fin de año se cumple.

En los octavos de final, un rival más serio, el Osasuna que complicaría mucho la clasificación. El partido de ida, que se disputó el 7 de Enero de 2004 en Mestalla, fue realmente trepidante. El Valencia se adelantó gracias a los goles de Angulo y Baraja, de penalti. Todo parecía resuelto, pero tras la expulsión de Curro Torres, el Osasuna se lanzó al ataque y logró empatar el partido. El Valencia estaba obligado a ganar en el partido de vuelta, que se disputó en el estadio El Sadar el 14 de Enero. El equipo che, que había conseguido días antes el título de campeón de invierno logró clasificarse para los cuartos de final en un partido que se mostró muy superior a Osasuna, al que sentenció con goles de Vicente y Rufete.

El Valencia estaba en muy buena forma y la afición muy contenta con la trayectoria del equipo. El sorteo determinó que el rival en los cuartos de final sería un Real Madrid en crisis. Pero nada salió como se esperaba, puesto que en el partido de ida, disputado en el Santiago Bernabéu el 21 de Enero, el Valencia se llevó un castigo excesivo al salir goleado por tres goles a cero, habiendo perdonado una innumerable cantidad de ocasiones de gol. Pese a que la afición del Valencia confiaba en la remontada, en el partido de vuelta jugado el 28 de Enero en Mestalla el Real Madrid volvió a imponerse por 2-1, con gol de Xisco, y dejó al Valencia CF fuera de la competición del K.O.

Copa de la UEFA

Con el castigo de haber quedado fuera de la liga de campeones tras el doloroso final de liga de la temporada anterior, Rafa Benítez afrontaba su segunda participación en la Copa de la UEFA con muchas ilusiones puestas en esta competición. El objetivo del técnico y de los jugadores es intentar llegar lo más lejos posible y sin quitar ojo a la posibilidad de lograr el título en una competición que sólo en la parte final presenta rivales de categoría. Poco a poco, las ilusiones fueron aumentando, hasta que el Valencia logró coronarse como campeón. Pero el camino hasta la final fue muy largo, y hubo que trabajar muy duro.

En la primera ronda el rival fue el AIK Solna sueco. El Valencia encarriló su eliminatoria al imponerse por la mínima en el partido de ida, disputado en el estadio Rasunda de Estocolmo el 24 de Septiembre, en un encuentro en el que el conjunto che apeló a su mayor oficio y calidad para imponerse gracias a Oliveira, que marcó su primer gol oficial. El partido de vuelta se jugó en Mestalla, el 15 de Octubre, y el Valencia resolvió sin excesiva brillantez su pase a la siguiente ronda con un solitario gol de Mista.

En la segunda ronda, el rival sería el Maccabi Haifa de Israel. El equipo che se complicó el pase a la siguiente ronda, porque fue incapaz de hacerle un gol al rival en la ida disputada el 6 de Noviembre en Mestalla. Al final del encuentro, los jugadores israelitas celebraban con sus seguidores el éxito que para ellos significa no haber perdido el partido, mientras los valencianistas se retiraban a los vestuarios decepcionados. Sin embargo, en el partido de vuelta, que se disputó en el Eneco Stadion de Rotterdam, debido a la prohibición de jugarse partidos oficiales en Israel por los recientes atentados terroristas, el Valencia goleó a su rival por cuatro goles a cero (Mista, Baraja, Albelda y Angulo) y logró la clasificación.

La competición seguía adelante sin despertar excesivo interés entre la afición, pese a que el rival en la tercera ronda sería un equipo con algo más de renombre a nivel internacional, el Besiktas JK turco. La ida se disputó en un semivacío estadio de Mestalla, el 26 de Febrero de 2004, y fue un auténtico quebradero de cabeza para Benítez y los suyos. Se pecó demasiado de indulgencia y dos goles de los turcos, que fueron igualados inmediatamente por Sissoko y Canobbio, fueron una cruz que al final se pudo convertir en una fiesta gracias al gol de David Navarro sobre el pitido final. El partido de vuelta fue menos peligroso de lo esperado, y el 3 de Marzo el Valencia venció por 0-2 (Angulo y Sánchez), en un encuentro en el que los de Benítez impusieron su mayor oficio pese a jugar con algunos de sus futbolistas menos habituales.

Llegaron los octavos de final y de nuevo un equipo turco fue el rival del Valencia CF, esta vez, un equipo desconocido, el Gençlerbirligi SK. Apático, y sin la más mínima ilusión, el equipo che cayó derrotado por la mínima el 11 de Marzo en el partido de ida, tras un gol de penalti del equipo turco. El equipo che debería remontar en casa una semana después, y así lo hizo, aunque sufriendo muchísimo. Un tanto de Vicente en la prórroga, un gol de plata que vale su peso en oro, sirvió para eliminar a un correoso Gençlerbirligi que había puesto las cosas muy dificiles a un Valencia que no logró igualar la eliminatoria hasta el minuto 63, gracias a un gol de Mista.

Llegaron los cuartos de final y todo cambió. El sorteo había deparado al conjunto de Rafa Benítez un camino bastante optimista hacia la final, y la afición comenzó a ilusionarse, consciente de la importancia de un título europeo. El rival en esta eliminatoria, el Girondins de Burdeos francés, no fue tan peligroso como se esperaba. De hecho, el Valencia encarriló su pase a las semifinales tras vencer a los franceses por 1-2, con goles de Baraja y Rufete, en el encuentro disputado el 8 de Abril en el estadio Chaban Delmas. En el partido de vuelta, disputado una semana más tarde en Mestalla, el Valencia logró su clasificación, tras ganar al Girondins 2-1 (Pelegrino y Rufete), mostrando una superioridad abrumadora.

En las semifinales se encontraron Valencia y Villarreal en un histórico derbi valenciano en europa. Posiblemente, la eliminatoria más complicada para los de Rafa Benítez, que no pasaron del empate sin goles en el partido de ida, disputado el 22 de Abril de 2004 en el Madrigal, y que logró derrotar al equipo castellonense el 7 de Abril en Mestalla con mucho sufrimiento y gracias a un polémico penalti transformado por Mista. Tras esta victoria, la euforia inundó a la afición del Valencia, que se veía, tres años después, en una nueva final europea.

El 19 de Mayo de 2004 llegó un nuevo día histórico para el Valencia CF. El equipo che disputaba la final de la Copa de la UEFA frente a la revelación del torneo, el Olympique de Marsella francés en el estadio Nya Ullevi de Goteborg. El conjunto de Rafa Benítez partía como gran favorito y con la enorme experiencia de las dos anteriores finales de la Champions League que había perdido en París y Milán. El equipo estaba convencido de que no debía volver a dejar pasar la oportunidad de coronarse como campeón continental y realizó un partido magistral. Pese a un comienzo titubeante, el equipo ché asestó el primer golpe poco antes del descanso, al transformar Vicente un clarísimo penalti del portero francés Barthez, que fue expulsado. En el segundo tiempo, el Valencia jugó a sus anchas, y en el minuto 57 dió el golpe letal y definitivo, gracias a un magistral contragolpe conducido por Vicente y rematado por Mista, que fue elegido como mejor jugador de la final.

Tras el encuentro, Albelda y Baraja recogieron el trofeo de Campeones de la Copa de la UEFA ante el delirio de sus compañeros y de los miles de valencianistas que se encontraban en las gradas del estadio sueco. El equipo dió la vuelta de honor al estadio, celebrando el histórico triunfo, un nuevo título tan solo diez dias después de haber ganado la Liga española. El equipo acababa de escribir con letras de oro una de las más bellas páginas en la historia del club, y por ello, al día siguiente, fue recibido por cientos de miles de aficionados en la ciudad de Valencia. Las calles se colapsaron ante la llegada del autobús de los campeones, que llevó a los jugadores desde el aeropuerto hasta el ayuntamiento, donde miles y miles de valencianistas aclamaron a sus héroes y celebraron el histórico doblete.

Plantilla de la temporada 2003-2004

Presidente Jaime Ortí Ruiz
Entrenador Rafael Benítez
Porteros Cañizares, Palop, Rangel
Defensas Ayala, Carboni, Curro Torres, David NavarroFabio Aurelio, Garrido, Marchena, Pellegrino
Medios Aimar, Albelda, Angulo, BarajaCanobbio, Rufete, Sissoko, Vicente
Delanteros Mista, Oliveira, Sánchez, Xisco

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