Ficha de partido: 22.11.2006: Valencia CF 2 - 0 Olympiakos CFP

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
2 - 0
Olympiakos
Olympiakos

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
MaricKonstantinou
16'
Fernando MorientesDavid Villa
21'
Zewlakow
29'
Maric
42'
Descanso
45'
Miguel Ángel AnguloAsist: Curro Torres
45'
Fernando MorientesAsist: David Silva
46'
Miguel Pallardó
47'
Castillo
50'
BabangidaStoltidis
61'
Raúl Albiol
61'
BorjaCastillo
69'
Francesco TavanoMiguel Ángel Angulo
74'
Pantos
79'
Hugo VianaRubén Baraja
85'
Roberto Ayala
90'
Final del partido
91'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia (Valencia) 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Olympiakos

Records vs Olympiakos

Máximo goleador: Fernando Morientes (4 goles)
Goleador rival: Djordjevic (2 goles)
Mayor victoria: 4 - 2 (12.09.2006)
Mayor derrota: 1 - 3 (12.08.2005)
Más repetido: 2-1 (2 veces)

Crónica

El Valencia se impuso al Olympiacos griego, con más ganas que buen juego, resultado que, unido a la derrota del Roma en Ucrania, asegura al equipo que dirige Quique el primer puesto de su grupo en la Champions, a falta de la última jornada en la que los de Mestalla visitarán la capital italiana. De esta manera se evita el cruce en octavos con los primeros clasificados de los restantes grupos, en teoría los rivales más potentes. En Roma, el Valencia será recibido en audiencia por el Papa Benedicto XVI y ojalá que sirva para desterrar el mal fario que persigue a sus jugadores. Ayer fue Villa el damnificado, lesión que le puede impedir estar ante el Real Madrid.

Del choque de anoche, poco que destacar. El juego continúa sin ser el esperado y el equipo se sigue moviendo por arreones, con casta, pero temeroso y sin confianza. El primer tiempo fue de bostezo. Los de Quique, sin confianza y temerosos de intentar cualquier acción ante el temor a fallar, se perdían en pases horizontales e incluso atrás. Baraja, brújula en mano, trató desde el primer instante de poner en funcionamiento al equipo. Pero ni por esas.

A Curro le costó familiarizarse con la banda izquierda. Pallardó empezó dubitativo y entregando mal. Joaquín, pese a algún destello, no tiene lucidez. Angulo corrió de un lado a otro sin que nadie conectara con él y, para colmo de males, Villa se lesionó. Uno más. El Valencia sigue viviendo, y sufriendo, en la más absoluta penumbra. A sus jugadores se les nubla la vista cuando tienen que mirar hacia delante. Y con Silva en la banda, la creatividad desciende a pasos agigantados. Cuando el canario se vino un par de veces hacia el centro metió dos pases más que aprovechables.

Y el Olympiacos, sin ser nada del otro mundo, empezó asustando. Lo que faltaba para cohibir más a un inseguro Valencia. A los tres minutos Rivaldo hizo intervenir a Cañizares y, a los 22, Maric, a balón parado, también obligó a lucirse al meta. Todo el arsenal ofensivo valencianista se redujo en este periodo a un remate con la cabeza de Silva, al filo de la media hora, que el meta griego rechazó. Esto y el zapatazo salvador de Angulo con el tiempo cumplido. El descanso se agradeció.

Los temores de la parroquia se disiparon nada más comenzar el segundo periodo. Morientes obró la gracia con un gol de los suyos, con la testa, elevándose en el momento justo para conectar y sentenciar. La ventaja en el marcador dio tranquilidad a los jugadores y también a los aficionados. Ya nadie temía por el desenlace final, porque el cuadro griego, peleón y entusiasta, carece de calidad en la mayoría de sus hombres. Y Rivaldo, por su parte, da sus últimos coletazos.

El panorama cambió de forma considerable. El Valencia hasta hizo un par de buenas jugadas y sólo cuatro minutos después de sentenciar Morientes, Joaquín, por fin, apareció. Pero el andaluz tiene todo de espaldas. Su buena acción, metiéndose veloz hasta la cocina, mereció acabar en el gol que impidió sobre la línea un zaguero visitante. Y en un lanzamiento posterior estrelló el balón en el poste. Con todo resuelto y poco más a lo que atender, el público empezó a pedir la presencia de Tavano sobre el césped. Cuando Quique salió del banquillo, con mayor insistencia. Y como el horno no está para bollos y tampoco era cuestión de llevar la contraria, el técnico accedió ante el beneplácito y ovación general.

Pero, para ovación, cariñosa y de satisfacción, la que los aficionados dedicaron a Baraja cuando abandonó el campo. La gente agradeció su implicación, sus ganas, sobre todo su vuelta, su recuperación cuando más le necesita su equipo. Por lo demás, satisfacción general por la clasificación, por el liderato y las ventajas que conlleva, y a esperar tiempos mejores. La visita a Roma será un mero trámite, en el que sólo habrá en juego dinero, euros, que tampoco sobran.