Jesús García Pitarch fue presentado como nuevo director deportivo en septiembre de 2002, en sustitución de Javier Subirats Fracaso y decepción. El Valencia cerró la temporada 2002-03 con esas dos palabras marcadas en la cabeza de todo el valencianismo. El año uno después del éxito resulta muy mal digerido por el club, por todos, desde el primer aficionado hasta el último jugador. Eliminados de la Copa del Rey de mala manera por un equipo de Segunda División B, quintos en la liga, y por consiguiente, fuera de la Champions League y derrotados en Europa por segundo año consecutivo por el Inter de Milán del ex-entrenador del Valencia Héctor Cúper.

El desvirtuado Trofeo Naranja, único título
Con la única alegría de la victoria en un cada año más desvirtuado Trofeo Naranja frente al Nacional de Montevideo, el balance de la temporada es pobre. Si a eso se une la más que delicada situación económica, un proceso electoral que sirve para convertir el Valencia en un mercado persa donde se compraban y vendían acciones como caramelos y la escasa capacidad de los dirigentes para generar ilusión, la suma de todo ello da un resultado inequívoco: Es un año para olvidar.

Una agitada pretemporada
Si el Valencia acabó enfermo en el mes de junio del 2003 lo cierto es que los síntomas de ese mal se fueron mostrando desde doce meses antes. La pitada a Jaime Ortí en la presentación, la derrota ante el Deportivo en la Supercopa dando una muy mala imagen y la suspensión del último entrenamiento antes de comienzo de la liga demuestran que el equipo no iniciaba la temporada de la mejor manera posible. Lo peor, la ausencia de fichajes pese al nombramiento en septiembre de 2002 de Jesús García Pitarch, ex-jugador del Valencia CF, como nuevo director deportivo en sustitución de Javier Subirats. Un quiste que arrastra todo el año el Valencia y que se trata de maquillar desde el club con declaraciones grandilocuentes, con mensajes de ánimo. Y eso que los resultados del inicio de liga no son malos.

Un final de 2002 irregular
El año 2002 terminaba para el Valencia con el presagio de que esta temporada se iba a tener que hacer más para conseguir un título. El equipo, sólido y compactado, envía las mismas buenas vibraciones que la anterior campaña, pero eso ya lo sabían los rivales, complicando mucha la objeción de los objetivos. Además las lesiones de jugadores, que no se notan en el rendimiento del equipo, si dejan una especie de fatalidad en el ambiente que los buenos resultados evitaban convertir en realidad. Pero con todo, la preocupación del técnico fue ver como jugando bien el equipo no ganaba, y ver que la enfermería era casi tan visitada como el vestuario. Cañizares, Kily González, Rufete, Aimar, Albelda, De los Santos, Mista, Angulo, Marchena, Carboni y Vicente son baja en el primer tercio de la liga. Unos con más gravedad y otros con menos, todos están inactivos teniendo que jugar el Valencia con jóvenes de la cantera como Enguix y Albiol en más de una ocasión. A eso se le une la extraña relación del técnico con el delantero Salva.

Se marcha de Salva y llega Reveillere
El futbolista tras jugar cuatro partidos a principio de temporada deja de ser convocado. Según Benítez por cuestiones técnicas, según todos los indicios porque el club quiere venderlo en Diciembre. Finalmente Salva fue cedido al Bolton Wanderers inglés. Pese a que el entrenador insistió en la importancia de reforzar al equipo para la segunda vuelta, el club únicamente contó con los servicios de Reveillere, jugador francés que vino cedido del Rennes. Fue el presagio de la pesadilla de una plantilla que no pudo aguantar la presión de los rivales.

Eliminados en Europa
La eliminación en Europa se convierte en un lastre que el equipo no consigue quitarse de encima. Se quedan fuera de la Champions y tras dos meses de calvario se quedan también fuera de la Champions de la siguiente temporada porque acaban quintos en la liga. Las palabras de Benítez con acusaciones concretas, el nivel físico del equipo y la poca fe de los propios jugadores convierten el tramo final liguero en una procesión lastimosa en la que el Valencia pierde fuelle y puestos en la clasificación, y el Celta, su rival en la lucha por ese cuarto puesto gana terreno jornada a jornada.

El Valencia queda fuera de la Champions
Al principio se quedan descolgados de la lucha por la liga dejando a la Real Sociedad, el Real Madrid y el Deportivo peleándose por el cetro nacional. Y en ese terreno de nadie se quedan fuera de la Champions en un tramo final para olvidar, ni siquiera hace falta llegar al último partido en Sevilla para saber que se había fracasado. Una semana antes en Mestalla y con el Barcelona se pierde en choque y se entrega el cuarto puesto a un Celta que demuestra más entereza, más capacidad y más ganas. La temporada que comienza como con todas las esperanzas del mundo puesta en volver a traer un título a Valencia acaba como el rosario de la aurora. Con el vestuario peleado con el mundo, con el técnico peleado con el mundo y con una directiva recién reelegida que promete cosas que luego no puede cumplir.


Campeonato Nacional de Liga

El Campeonato Nacional de Liga 2002-2003 supuso una auténtica decepción para los jugadores y la afición del Valencia CF. El equipo ché, que partía como campeón de liga y como uno de los favoritos para la consecución del título final, terminó la temporada en quinta posición, fuera de los puestos que daban derecho a jugar la siguiente edición de la Liga de Campeones. La clasificación para la Copa de la UEFA fue un pobre bagaje para un equipo que aspiraba a lo máximo.

Y eso que la temporada no podía empezar mejor. Tres victorias y un empate en Málaga en los cuatro primeros partidos dejaban al equipo de Rafa Benítez en inmejorable situación, hasta que llegó el Celta a Mestalla y se llevó la victoria en un partido muy extraño. El Valencia jugó mejor y mereció la victoria, pero Baraja falló dos penalties y el Celta no desaprovechó su oportunidad. Venció por la mínima, y ese resultado sería, al final de la temporada, decisivo para la clasificación final.

El equipo de Mestalla continuó obteniendo buenos resultados, aunque el juego seguía sin convencer. Victorias y empates permitían al equipo seguir en las posiciones altas de la tabla con todas las aspiraciones. Sin embargo, el entrenador no estaba contento. La polémica en torno a la ausencia de fichajes y la falta de interés de la directiva en reforzar al equipo en Diciembre no gustó a Rafa Benítez, que tenía que hacer toda clase de malabarismos para lograr tener un once inicial competitivo ante la gran cantidad de lesiones que estaba asolando a la plantilla. Ante tanta tensión llegó la primera debacle. El Valencia salió goleado del Santiago Bernabéu tras haber caido en Mestalla frente al Deportivo de La Coruña. El empate logrado en Anoeta frente a la Real Sociedad no parecía suficiente y llegó la primera crisis. Afortunadamente, en una muestra de coraje, el Valencia CF logró la victoria frente al Barcelona en el Camp Nou, con un espectacular Fabio Aurelio, que empezaba a dar muestras de su categoría, y concluyó la primera vuelta con una victoria apurada frente al Sevilla.

Comenzaba la segunda vuelta, y al igual que ocurrió al inicio de la temporada, los resultados fueron excelentes. De nuevo tres victorias y un empate en cuatro partidos, auparon al Valencia a los primeros puestos tras una excelente goleada en Madrid frente al Rayo Vallecano. Pero todo era un espejismo, el equipo andaba escaso de fuerzas, las lesiones y la presión de soportar el rítmo de la Liga y la Champions League empezó a pasar factura. El Valencia tenía un amplio margen de puntos respecto al quinto clasificado, el Celta, pero el conjunto de Mestalla comenzó entonces su caida en picado. El equipo gallego se había reforzado en Diciembre, y además se dedicó exclusivamente a la Liga. A pesar de arrancar un valioso empate en Balaídos frente al Celta, el Valencia no levantó cabeza, pues en los siguientes nueve partidos sólo fue capaz de vencer a Osasuna y Alavés en casa, y fue derrotado por Atlético de Madrid, Athletic de Bilbao, Betis, Valladolid, Racing de Santander y Villarreal, dejando al Valencia en una gravísima crisis de resultados.

El Celta seguía recortando puntos, y de poco sirvió la meritoria victoria frente al Deportivo en Riazor. El Valencia no veía puerta, y tenía en Fabio Aurelio, defensa lateral izquierdo suplente, a su máximo goleador. Entonces llegó el partido frente al Real Madrid en Mestalla. Los merengues no tuvieron piedad y derrotaron al Valencia, que afrontaba el siguiente partido en Anoeta en la cuerda floja. Pese al empate, el miedo empezaba a apresar al equipo che, que cayó derrotado en casa frente al Barcelona de Mendieta y cedía, finalmente, el cuarto puesto en la Liga a un Celta que fue de menos a más.

El último partido de liga en Sevilla no sirvió de nada. El Celta había hecho sus deberes y la esteril goleada del Valencia no tuvo ninguna importancia. La temporada concluía de forma muy triste y por debajo de todas las espectativas. El equipo che no había logrado su objetivo, clasificarse para la Liga de Campeones y, una vez más, se veía relegado a disputar la Copa de la UEFA.

Los goleadores del Valencia esta temporada fueron: Carew, Aimar y Fabio Aurelio (8 goles), Mista (7 goles), Baraja y Sánchez (5 goles), Angulo (4 goles), Rufete (3 goles), Reveillere (2 goles) y De Los Santos, Vicente, Ayala y Pelegrino (1 gol), más dos goles en propia puerta de jugadores rivales.


Copa del Rey

"Yo no sé ya en que pensar". Lo dijo Jaime Ortí, presidente del Valencia CF, después de caer eliminados, otra vez, en la Copa del Rey, a manos de un Segunda B. Esta vez es el Alicante y agudiza todavía más el esperpento copero en el que se ve sumido el equipo desde que ganó el título de Copa en Sevilla. Parece que se trajo un mal de ojo de la capital andaluza. En esta ocasión se pasa la primera ronda pero se cae en la segunda, no es, desde luego, consuelo ni excusa.

Rafa Benítez salva el primer match point en la primera ronda de la Copa ya de milagro. El enemigo era el Nàstic de Tarragona y aplicando rotaciones y descansos se elimina al equipo catalán tras un mal partido, que terminó con empate a cero, en la tanda de penaltis. El partido se disputó en el Nou Estadi de Tarragona, el 11 de Septiembre de 2002. El equipo ché sufrió mucho más de lo esperado, pero logra pasar a la siguiente ronda.

El técnico valencianista se había fijado esta competición como un objetivo, sino prioritario si importante, para esta temporada; y entonces llega el Alicante CF en la segunda ronda. Un conjunto entrenado por un amigo personal de Benítez y dispuesto a hacer historia. Y la hace. Los dos equipos saben lo que se juegan en una eliminatoria que se disputaba a partido único en el estadio José Rico Pérez de Alicante, el 6 de Noviembre de 2002. El Valencia sale con su equipo de poco habituales y le cuesta meterse en el partido. Al final del tiempo reglamentario se llega con empate a uno pero en la prórroga dos goles de Mista y Sánchez parece que dejaban sentenciado el choque. Con el público yéndose a casa, los jugadores del Alicante entregados y el Valencia pensando en otra cosa, aparece la magia del fútbol y la desgracia del Valencia. Y aparece un tal Juli que vuelve loco al equipo valencianista marcado el 2-3 y provocando el corner del tres a tres.

En dos minutos, en dos jugadas, el muerto resucita y el equipo de Primera División se queda muerto. Porque cuando se llega a la tanda de penaltis más de uno tenía claro que el Valencia había dejado escapar la ocasión de sentenciar. Lo dicho, España, meta del Alicante se convierte en el héroe de la noche y Fabio Aurelio en el villano. Uno para dos penaltis y el otro lanza el definitivo mal. El Valencia vive otra noche negra copera y van ya tres consecutivas, y el Alicante tiene su minuto, que duró toda la noche, de gloria.

Supercopa de España

El Valencia CF disputó su segunda final de la Supercopa de España, tras haber conseguido la temporada anterior el título de Liga, frente al Deportivo de La Coruña, que se había proclamado campeón de la Copa del Rey. Esta final se disputó en pleno mes de Agosto, y pese a que la afición depositó muchas de sus ilusiones en que el Valencia lograse el primer título de la nueva temporada, el equipo ché fue un desastre en ambos partidos.

En el partido de ida, disputado el 18 de Agosto en el estadio de Riazor, el Valencia tiró media supercopa en un partido desastroso y salió goleado por 0-3. La imagen que ofreció el equipo de Rafa Benítez fue sumamente decepcionante y no estuvo en consonancia con la de un equipo que acababa de conseguir el campeonato de Liga. Pese a dar la impresión de que afrontaba el encuentro muy mentalizado, lo cierto es que pronto se perdió la compostura y a partir de este hecho el encuentro entró en una dinámica en la que el Deportivo realizó un gran festival de juego mientras castigana con dureza a su rival. Hacía años que el Valencia no protagonizaba un primer tiempo tan desastroso. En 45 minutos encajó tres goles y lo que fue peor, ofreció una pésima imagen, en la que sus jugadores se dedicaron a protestar en lugar de afrontar el partido con la seriedad que requería.

Una semana después, el 25 de Agosto de 2002, el Valencia volvió a caer derrotado por 0-1 frente al Deportivo, que se proclamó campeón de la Supercopa en Mestalla. En un partido muy bronco, Ayala fue expulsado en el minuto 2 de partido, y el equipo che se vió obligado a intentar el milagro. Benítez intentó mantener sólo a Pellegrino como central, arropado por los laterales, pero aquello no parecía funcionar. El partido se vió envuelto en multitud de rifirrafes entre los jugadores, por lo que el Valencia nunca encontró el rítmo de juego, y además fallaba todas las ocasiones de que disponía. Al final Víctor aprovechó la suya y logró el gol de la victoria para el Deportivo. Primera decepción de la temporada.

Champions League

Con el título de liga ganado la pasada temporada vuelve la Liga de Campeones a Mestalla y vuelven las noches europeas de verdad. El Valencia CF se clasificó por primera vez de forma directa para la competición, sin necesidad de disputar una eliminatoria previa. La primera fase se presenta asequible porque el equipo la hace fácil. Los rivales, Liverpool, Basilea y Spartak de Moscú, caen ante el poderío de los valencianistas que comienzan demostrando a los ingleses en Mestalla que quieren volver a ser protagonistas en la liga europea. El Valencia, comandado por un espectacular Pablo Aimar, derrota al Liverpool por 2-0 el 17 de Septiembre, en uno de los mejores partidos de la temporada. La clasificación no es como un paseo en barco pero casi. El Valencia gana todos los partidos menos uno que lo empata a dos goles, y es en Basilea, el 22 de Octubre, y en el último minuto. El Valencia ofrece espectáculo y hasta en el mítico estadio de los reds, donde se impone el 30 de Octubre gracias a un gol de Rufete, deja claro que en esta primera fase no tiene rival. El resto de partidos se saldan con magníficas goleadas, 0-3 al Spartak en Moscú el 25 de Septiembre, 6-2 al Basilea en Mestalla el 2 de Octubre y de nuevo 3-0 a un campeón ruso en plena crisis el 12 de Noviembre.

Pero llega la segunda fase y el sorteo no es tan bueno como se esperaba. El grupo del Valencia lo forman el Ajax de Koeman, el Arsenal inglés y la Roma. Una buena piedra de toque para un equipo que quiere hacer historia. La fase esta llena de incertidumbre. Tras el empate a un gol del conjunto holandés en Mestalla el 27 de Noviembre, en un partido que el Valencia merece ganar y casi pierde, se da paso a otro empate sin goles, esta vez en Londres, el 10 de Diciembre, en el campo del Arsenal. Dos puntos en dos partidos dejan al equipo tercer clasificado teniendo el Ajax y el Arsenal cuatro, ya que ambos ganan a la Roma de Capello, y con tres meses de descanso en la competición. Pero entonces llega el tramo decisivo y el Valencia da la talla. El Valencia logra una importantísima victoria en Roma, el 18 de Febrero, gracias a un solitario gol de Carew, pero cae derrotado 0-3 en casa una semana después ante los italianos. El 11 de Marzo, el Valencia logra un empate a un gol en Holanda, pese a jugar un excelente partido en el que mereció la victoria. Al conjunto de Rafa Benítez le queda jugárselo todo contra el Arsenal en Mestalla. Es la noche de San José, 19 de Marzo, y Carew se convierte en el ejecutor de los ingleses. Sus dos goles convierten Mestalla en una orgía de pasión futbolística. El triunfo hace que el Valencia este entre los mejores ocho equipos de Europa.

Pero en ese camino hacia la gloria el destino tiene guardada una curiosa paradoja. Hay que jugar los cuartos de final contra el Inter de Cúper. Otra vez el argentino, esta vez en la champions, y otra vez con el segundo partido en casa. En Italia, el 9 de Abril, victoria por la mínima del Inter. En Valencia, dos semanas más tarde, partido caliente. El vestuario valencianista anda revuelto, hay dos bandos bien diferenciados y Benítez piensa que una reprimenda pública es la mejor solución. Un día antes del trascendental partido arremete contra sus jugadores, señala a los culpables y ice que o sobran algunos jugadores o que sobra él. El resultado de su soflama deja un partido intenso, que el Valencia merece ganar y lo gana, por dos goles a uno, con goles de Aimar y Baraja. Toldo, el portero italiano, con unas intervenciones extraordinarias, y el árbitro del encuentro, que no vió un clarísimo penalty sobre Rufete, se convirtieron en los protagonistas del choque. Pese a la victoria, el resultado no es suficiente. Eliminados en la champions, las duras palabras de Rafa Benítez, con razón o sin ella, pasan factura en el tramo final de la temporada.

Plantilla de la temporada 2002-2003

Presidente Jaime Ortí Ruiz
Entrenador Rafael Benítez
Porteros Cañizares, Palop
Defensas Ayala, Carboni, Curro Torres, DjukicFabio Aurelio, Garrido, Marchena, Pellegrino, Reveillere
Medios Aimar, Albelda, Angulo, Baraja, De los Santos, Kily González, Rufete, Vicente
Delanteros Carew, Mista, Salva, Sánchez

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