Rafa Benítez, el entrenador que hizo campeón de Liga al Valencia CF 31 años después El trágico final de temporada que había vivido el Valencia CF el año anterior, junto con la marcha de Mendieta, que era el auténtico ídolo, la no renovación de Héctor Cúper, y la dimisión del presidente del club, hizo que la afición mirase con preocupación el futuro. El verano del año 2001 fue muy caliente para el valencianismo. Hubo muchos rumores, sobre todo con la posible venta de Kily González al Lazio, cuando el jugador quería quedarse, y el posible fichaje de Marcelo Salas. Pero nada de eso ocurrió, el nuevo presidente del Valencia CF, Jaime Ortí, supo mantener la tranquilidad.

Rafa Benítez llega el Valencia
El Valencia CF sorprendió a todo el mundo apostando por un entrenador joven y sin apenas experiencia, pero con un futuro prometedor. Tras tantear a muchos entrenadores de renombre, el equipo che decidió fichar a Rafa Benítez, entrenador que había conseguido el ascenso con el CD Tenerife la temporada anterior, y que previamente había entrenado al Extremadura y al Real Valladolid. Escaso currículum, pero muchísima ilusión y ganas de trabajar seriamente. Y el tiempo le dió la razón. En la presentación del equipo en agosto, Rafa Benítez prometió un título a la afición y lo consiguió.

Altas y bajas
Como acabamos de comentar, Benítez vino del CD Tenerife, y se trajo consigo al Valencia a dos jugadores que el Valencia tenía cedidos allí: el delantero Miguel Angel Mista y el defensa lateral derecho Curro Torres. Dos jugadores que apenas crearon expectación con su llegada, pero que durante la temporada dieron un resultado sensacional. Mista ayudó con sus goles a sumar muchos puntos en la Liga, y Curro Torres consiguió la titularidad indiscutible, llegando incluso a ser convocado por el seleccionador nacional para disputar el mundial en Japón y Corea. Otro fichaje que dio un sensacional resultado fue el del valenciano Francisco Rufete, quien con sus goles y su entrega, se ganó pronto el cariño de la afición che. También se incorporaron al equipo esta temporada Salva (procedente del Atlético de Madrid), De Los Santos (del Málaga) y Marchena (del Benfica). Además de Mendieta, en el Valencia causaron baja Deschamps (al Mónaco), Zahovic (al Benfica), Soria (al Córdoba), Diego Alonso (cedido al Atlético de Madrid) y Luis Milla, quien abandonó el fútbol definitivamente.

Surgen las figuras de Pablo Aimar y Rubén Baraja
El Valencia CF iniciaba la temporada sin Mendieta, pero pronto encontró a su nuevo ídolo, Pablo Aimar, quien explotó definitivamente y dio muestras de su inmensa calidad con sus goles y sus asistencias. Junto a él, en el centro del campo, Rubén Baraja se convirtió en la auténtica referencia del equipo valencianista. Dos grandes jugadores que se convirtieron el los mejores del Valencia campeón.

La quinta Liga de la historia
La Liga fue una de las más emocionantes e intensas que jamás haya vivido el valencianismo. Después de una larga temporada llena de sufrimientos, el Valencia CF se proclamó campeón de Liga por quinta vez en su historia, 31 años después de haberla logrado por última vez. El 5 de Mayo de 2002, en un abarrotado estadio de La Rosaleda frente al Málaga, con más de 3.000 aficionados valencianistas en las gradas, el Valencia CF logró la victoria y se proclamó campeón de Liga. La alegría invadió la ciudad de Valencia que se convirtió en una auténtica fiesta. El equipo llegó desde Málaga al día siguiente y fue recibido por una impresionante cantidad de aficionados, pese a las lluvias torrenciales que caían sobre la ciudad.

El equipo se paseó en autobús por toda Valencia, jaleado por miles de aficionados que invadían las calles. Visitaron el Ayuntamiento, salieron al balcón, fueron recibidos en la Generalitat Valenciana por el presidente, ofrecieron la Copa a la Virgen de los Desamparados en la Basílica, y se vivió un emocionante final de fiesta en el Camp de Mestalla, donde los jugadores celebraron el ansiado título con la afición. Fue una jornada inolvidable para el valencianismo. En la última jornada, el Valencia vivió una noche mágica en Mestalla. Ganó el partido, se despidió Anglomá que fue homenajeado por toda la afición, Palop paró un penalti y, lo más importante, el campeón recibió la copa al final del encuentro, explotando Mestalla de júbilo.

Pero no todo fueron alegrías. En la Copa del Rey el Valencia cayó eliminado de forma polémica pese a vencer en la eliminatoria que se jugó a partido único frente al Novelda. El entrenador del Valencia, Rafa Benítez, alineó a cuatro extranjeros y el Novelda impugnó el partido. La Federación le dio la razón al equipo alicantino y el Valencia quedó eliminado. El delegado del equipo, Juan Cruz Sol, presentó la dimisión, y Benítez vivió sus momentos más difíciles como entrenador del Valencia.

En la Copa de la UEFA, el Valencia realizó un papel muy meritorio. El equipo de Mestalla logró llegar a los cuartos de final, tras realizar una gran campaña europea, donde se enfrentó al Inter de Milán, entrenado por el ex-valencianista Héctor Cúper. En un partido épico en Mestalla, el Valencia asedió a su rival y dispuso de infinitas oportunidades, pero el equipo italiano se encerró en su área y salió indemne. El Valencia quedó eliminado, pero pudo centrarse en la Liga para lograr ser campeón.

En otro orden de cosas, el buen papel realizado por el equipo valencianista en la Liga, provocó que cuatro jugadores fueran convocados para disputar el Mundial de Japón y Corea: Cañizares, Curro Torres, Albelda y Baraja fueron los representantes españoles, mientras que Ayala, Aimar y Kily jugaron con la selección argentina y De Los Santos con la de Uruguay.


Campeonato Nacional de Liga

La temporada liguera no pudo empezar mejor, puesto que el Valencia derrotó al Real Madrid en Mestalla en la primera jornada y comenzó a generar ilusión en la afición. El Madrid llegaba con todas sus estrellas y precedido por un ambiente de prepotencia a nivel mediático, pero el Valencia se impuso con autoridad. Sin embargo, la Liga no fue ni mucho menos un camino de rosas. Pese a la primera victoria valencianista, el juego del equipo no terminaba de convencer a nadie. El Valencia era un bloque defensivamente imbatible, y de hecho se mantuvo invicto 13 jornadas, hasta que cayó derrotado en Anoeta frente a la Real Sociedad, pero de esos 13 partidos, 8 terminaron en empate.

Entonces llegó la derrota frente al Deportivo, que dejaba al Valencia CF fuera de los puestos de Liga de Campeones. El entrenador del Valencia, Rafa Benítez, estaba con el agua al cuello e incluso se rumoreaba que podría ser despedido si perdía el siguiente partido. Fue entonces cuando llegó el encuentro que supuso el punto de inflexión del Valencia CF. El 15 de Diciembre de 2001, en el estadio de Montjuïc de Barcelona, el Valencia realizó una heroica remontada. El equipo che se fue al descanso perdiendo por 2-0, todos parecía haber terminado y el entrenador tenía las horas contadas. Pero el Valencia saltó al terreno de juego y realizó una segunda parte espectacular. Con goles de Rufete y Adrian Ilie, el Valencia ganó el partido por 2-3, y marcó el punto de partida para un final de temporada inolvidable. El equipo había cambiado y quería dejar claro que iba a por la Liga.

De aquí al final, la Liga fue un auténtico mano a mano con el Real Madrid. El equipo madridista contaba con el apoyo de los medios de comunicación nacional, pero el Valencia tenía un arma más poderosa, la ilusión y el apoyo de una incansable afición que llevaba a su equipo en volandas hacia la victoria. En la jornada 30, el Valencia visitaba el campo del Rayo Vallecano como líder, pero en un mal partido los de Rafa Benítez cayeron derrotados, y perdieron el liderato. En lugar de venirse abajo, el Valencia inició en la jornada siguiente un despegue imparable. En un final de Liga espectacular, de los últimos 8 partidos el Valencia ganó 7 y empató uno. En la jornada 34, el 14 de Abril, el Valencia, que estaba empatado a puntos con el Real Madrid (pero era segundo por el gol average), empató en Son Moix frente al RCD Mallorca. Curiosamente, este empate le dio el liderato al equipo che, puesto que al día siguiente el Real Madrid era vapuleado por el Osasuna en Pamplona. El Valencia se convertía en líder, puesto que no abandonaría ya hasta el final de la Liga.

Mestalla explotó de júbilo cuando alrededor de las 23.21 horas del sábado 27 de abril de 2002, el árbitro Medina Cantalejo señalaba el final del partido que había disputado el Valencia frente al Espanyol y que significaba la victoria, la suma de los tres puntos. Mientras, en Anoeta la Real Sociedad se deshacía del Real Madrid, el directo rival del conjunto valenciano por la consecución del título de Liga. La victoria ante el Espanyol se puede interpretar como el triunfo del corazón, las ganas y la voluntad que pusieron no sólo los jugadores sobre el terreno de juego sino también los 53.500 espectadores que abarrotaron Mestalla y que en ningún momento flaquearon en su incondicional apoyo al equipo. El Valencia consiguió remontar un gol del Espanyol con un hombre menos sobre el campo y con un partido sensacional de Rubén Baraja. De nuevo frente al Espanyol el Valencia realizaba un partido heroico. El título estaba ya muy cerca, puesto que al Valencia le bastaban 3 puntos para ser campeón.

La fecha del 5 de Mayo de 2002 quedará grabada por siempre en la historia del valencianismo. El Valencia visitaba un abarrotado estadio de La Rosaleda, frente al Málaga, con la asistencia de más de 3.000 aficionados valencianistas en las gradas. El partido no tuvo color. Dos goles, firmados por Ayala y Fabio Aurelio, abrieron la puerta de la historia para el Valencia: 31 años después, la Liga volvía a la capital del Turia. El equipo de Rafa Benítez fue fiel a su estilo, a esa disciplina, ese orden y ese trabajo que le llevaron a este éxito, a este quinto título, y superó el examen malagueño con autoridad y suficiencia. Sin duda la experiencia acumulada por buena parte de los futbolistas en las finales de la Liga de Campeones perdidas en los dos últimos años, y la confianza adquirida en la recta final de la Liga, permitieron al Valencia sentenciar la Liga a falta de una jornada.

Valencia entera estalló en una fiesta interminable. Al día siguiente, pese a las torrenciales lluvias que caían sobre la ciudad valenciana, el equipo fue recibido por cientos de miles de aficionados que festejaron el título de forma incansable. La fiesta llevó a los jugadores en autobús por toda la ciudad, con multitud de aficionados saludando su paso por las calles de Valencia. La fiesta terminó en el Camp de Mestalla, donde el equipo festejó el ansiado título con la afición.

En la última jornada, el Valencia vivió una noche mágica en Mestalla. Ganó al Real Betis por 2-0, se despidió Anglomá que fue homenajeado por toda la afición, Palop paró un penalti y, lo más importante, el campeón recibió la copa al final del encuentro, explotando Mestalla de júbilo. Cuando Cañizares levantó la Copa de campeones, muchos trágicos recuerdos quedaron borrados en un instante. Las lágrimas del año anterior se habían convertido en una tremenda alegría. El Valencia CF conseguía su quinto título de Liga y volvía a recuperar su sitio entre los más grandes. Ya nada podía parar el sentimiento valencianista.

Sin un goleador claro en el equipo, muchos fueron los jugadores que contribuyeron con sus goles a la victoria final. Los goleadores del Valencia esta temporada fueron: Rubén Baraja (7 goles), Salva , Mista y Rufete (5 goles), Aimar, Angulo y Sánchez (4 goles), Kily González (3 goles), Albelda, Ayala, Ilie y Vicente (2 goles), Carew, De Los Santos, Fabio Aurelio, Marchena, Pelegrino (1 gol).


Copa del Rey

Una temporada más, la participación del Valencia CF en la Copa del Rey fue un rotundo fracaso. El Valencia iniciaba su andadura en esta competición con muchas ilusiones, y con la esperanza de reeditar el título conseguido dos temporadas atrás. Pero todo terminó de la manera mas inimaginable posible.

El 10 de Octubre de 2001, el Valencia debía enfrentarse en la primera ronda, y a partido único, al equipo alicantino del Novelda CF, equipo del Grupo III de la Segunda División B. La actitud con la que el Valencia inició el encuentro no fue la más adecuada para este tipo de partidos, en los que un fallo te deja fuera, más y cuando se tenía la experiencia del pasado año en Guadix: el equipo salió a verlas venir. Tampoco en el plano táctico funcionaron las cosas, porque si había un equipo bien colocado sobre el terreno de juego ése fue el Novelda.

El Valencia realizó un partido muy flojo, pero al final consiguió la victoria gracias a un gol de Rufete en el minuto 46 de partido. El Valencia CF estaba en la siguiente ronda, pero algo había ocurrido que cambiaría las cosas. El Valencia CF acabó el encuentro con cuatro extranjeros: Djukic, Serban, Ayala y Aimar. Rafa Benítez, asistido por el delegado del club, Juan Cruz Sol, había dado entrada al rumano en el minuto 90 cuando en el terreno de juego ya había tres extracomunitarios. La reglamentación era clara y el Valencia CF fue eliminado de la Copa del Rey tras un dictamen de la Federación Española de Fútbol.

El club había hecho un ridículo espantoso, había quedado eliminado por un gravísimo error, y Sol presentó su dimisión como delegado del club. Su dimisión fue aceptada por el presidente, y el ambiente alrededor del entrenador se tornó en su contra. El equipo no marchaba del todo bien en la liga, y este error hacía pensar que Benítez quizás no estaba preparado para dirigir al Valencia. Fueron los peores días para el entrenador valencianista, pero el tiempo dejaría a cada uno en su sitio, y la seriedad y profesionalidad de Benítez, apoyado por la confianza que el presidente tenía en el, llevaría al Valencia al éxito en la liga.

Copa de la UEFA

La Copa de la UEFA era una competición que no despertaba demasiada ilusión en la afición valencianista. Las dos grandes temporadas que había realizado el equipo che en la Liga de Campeones, junto a la escasa calidad de los equipos participantes, hizo que la afición tuviera a esta competición en un segundo plano. Sin embargo, el buen hacer del equipo y la buena trayectoria realizada, que llevó al Valencia hasta los cuartos de final (con una derrota injusta), provocó que la afición se fuera enganchando poco a poco a esta competición.

En la primera ronda el Valencia CF tenía que medirse a un desconocido Chernomorets Novorossiysk, de Rusia. En el partido de ida, disputado el 19 de Septiembre de 2001 en el Estadio de Trud, el Valencia hizo lo justo para lograr la victoria, y ganó un partido de escasa calidad con un gol de Mista. En el partido de vuelta, disputado el 27 de Septiembre de 2001 en Mestalla, el Valencia goleó por 5-0 al Chernomorets y lograba pasar a la siguiente ronda.

El Legia de Varsovia, un histórico equipo polaco venido a menos, era el rival del Valencia CF en la segunda ronda. El partido de ida, disputado en el estadio Wojska Polskiego de Varsovia el 18 de Octubre, fue una auténtica batalla campal. El durísimo juego de los jugadores polacos provocó las lesiones de Vicente y De Los Santos, y el Valencia bastante hizo con empatar el encuentro 1-1. El partido de vuelta en Mestalla fue un mero trámite. El 1 de Noviembre de 2001, el Valencia volvió a golear 6-1, dando una lección de fútbol. Quedaba claro que el nivel de los participantes en la Copa de la UEFA era muy bajo, por lo que la competición parecía que iba a carecer de interés hasta las rondas finales.

Pero no fue así. En la tercera ronda el sorteo quiso que el Valencia quedase emparejado con el Celtic de Glasgow. Lo que parecía que iba a ser una eliminatoria asequible, se convirtió en una pesadilla. En el partido de ida disputado en Mestalla, el 22 de Noviembre, el Valencia consiguió la victoria en el minuto 75 con un gol de Vicente. Escasa renta para el Valencia tras avasallar al Celtic en un buen partido. El Valencia disparó más de 30 veces contra la portería de Douglas, pero sólo logró un gol. La vuelta iba a ser un infierno, y en un abarrotado estadio de Celtic Park, el 6 de Diciembre de 2001, el Celtic consiguió empatar la eliminatoria. Se llegó a la prórroga, pero no se decidió nada, por lo que hubo que recurrir a los lanzamientos de penalty. Muchos recuerdos amargos se apoderaron de la mente de los aficionados valencianistas, que no olvidaban la derrota por penalties meses atrás en la final de la Liga de Campeones. Pero esta vez, la suerte sonrió al Valencia CF. Cañizares consiguió detener el último penalty de Valgaeren, y Mista marcó el suyo, con lo que el Valencia lograba el pase a los octavos.

En octavos de final el Valencia se cruzó con un rival asequible, el Servette FC suizo. La eliminatoria sería un mero trámite, el Valencia se impuso por 3-0 en Mestalla, el 19 de Febrero de 2002, y dejaba todo prácticamente sentenciado. La vuelta se disputó en el estadio Les Charmilles, en Ginebra, el 28 de Febrero. El Servette consiguió empatar a dos goles, y sus aficionados lo celebraron como si de un título se tratara.

El Valencia CF estaba en cuartos de final y los equipos que quedaban ya eran de gran calidad. El rival del Valencia iba a ser un grande, el Inter de Milán, que además estaba entrenado por Héctor Cúper y contaba entre sus filas con Farinós. El morbo se apoderó de esta eliminatoria, que mantuvo pendiente a toda Europa del discurrir de la misma. El 14 de Marzo de 2002, el Valencia CF volvía al estadio de San Siro, lugar de trágico recuerdo, para disputar el partido de ida. Pero el equipo che dio una auténtica lección de fútbol, aunque no pasó del empate (1-1) contra un Inter ultradefensivo.

El partido de vuelta fue una pesadilla. El Inter llegó a Mestalla y Ventola marcó un gol tempranero en el minuto 2 de juego. A partir de ahí, el Inter desapareció del partido y se limitó a defender. El Valencia asedió la portería rival, hizo un grandioso partido, uno de los mejores de la temporada, y dispuso de infinitas ocasiones para marcar. Unas veces la mala fortuna, y otras el desacierto de los delanteros, provocaron que el Valencia fuese incapaz de marcar un solo gol. El tramo final del partido fue muy emocionante, puesto que el portero rival fue expulsado y Farinós tuvo que ocupar la portería italiana. Pero ni así, el Valencia quedó eliminado de la Copa de la UEFA de forma injusta por un Inter ultradefensivo. Pero esta eliminación permitió a los de Benítez centrarse en el Campeonato de Liga, y eso al final, resultó positivo.

Plantilla de la temporada 2001-2002

Presidente Jaime Ortí Ruiz
Entrenador Rafael Benítez
Porteros Cañizares, Palop, Jonathan
Defensas Anglomá, Ayala, Carboni, Curro Torres, David Navarro, DjukicFabio Aurelio, Garrido, Marchena, Pellegrino
Medios Aimar, Albelda, Angulo, Baraja, De los Santos, Jandro, Kily González, Rufete, Serban, Vicente
Delanteros Carew, Ilie, Mista, Salva, Sánchez

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